Si hablamos de alfarería, lo primero y más importante es explicar que se trata de un arte en mayúsculas. Se trata de la elaboración de vasijas de barro cocido, muy utilizadas y solicitadas durante miles de años. Del mismo modo, los establecimientos en los que se comercializan las vasijas y el lugar en el que se fabrican se denominan con el mismo nombre.
Es necesario diferenciar ciertos matices. Por ejemplo, el alfarero se aleja del ceramista, ya que este implementa esmaltes y lleva a cabo múltiples procedimientos en sus piezas, con más de una cocción.
A nivel histórico, el arte de la alfarería se remonta a épocas muy tempranas. De hecho, en Úbeda se cree que esta técnica artesanal está presente desde hace más de seis mil años.
Por ello, con el paso de diferentes culturas y pueblos por la Península Ibérica, los detalles de cada técnica y la gran variedad de estilos combinados, hacen de la alfarería algo realmente especial en el sur de España, y más en concreto en la zona de Jaén.